13 dic. 2011

Astrofísicos descubren dos agujeros negros gigantes

Un par de agujeros negros mucho más masivos que cualquiera encontrado hasta ahora, dos auténticos monstruos celestes, han sido descubiertos en el universo a distancias relativamente cercanas a la Tierra. Por ahora, el mayor agujero conocido tenía una masa equivalente a unos seis mil 300 millones de veces el Sol (en la galaxia M87). De los nuevos, en el centro de dos enormes galaxias elípticas, uno equivale a nueve mil 700 millones de soles, el otro es aún mayor. Los agujeros negros se conocen desde hace tiempo, pero los científicos siguen develando facetas nuevas de éstos extraños objetos cósmicos de los que no escapa ni la luz.
        
Los dos supermasivos ahora detectados indican que los procesos que influyen en el crecimiento de las mayores galaxias y sus agujeros negros son distintos de los que actúan en el caso de galaxias más pequeñas, comenta la revista Nature, donde Nicholas McConnell (Universidad de California en Berkeley) y sus colegas dan a conocer esta semana los dos objetos. Están en las galaxias NGC 3842, y NGC 4889, a unos 320 y 330 millones de años luz de distancia de la Tierra.
"Las observaciones realizadas en las últimas pocas décadas indican que todas las galaxias masivas tienen en sus centros agujeros negros supermasivos", señalan los científicos. Es más, hay unos lejanos objetos del universo cuando era joven, los cuásares, que son galaxias activas muy brillantes con agujeros negros, y las observaciones ya indicaban que podría tratarse de auténticos monstruos, pero no se había encontrado hasta ahora ninguno del rango de 10 mil millones de soles. "Ahora hay menos gas disponible en el universo del que había en el pasado [en el universo joven] porque la mayor parte de ese gas se ha utilizado en la formación de estrellas. Por eso no existen cuásares en nuestro entorno cósmico", escribe Michele Cappellari (Universidad de Oxford, Reino Unido) en su comentario del hallazgo.

McConnell y sus colegas han estudiado galaxias realmente grandes situadas en el centro de dos cúmulos galácticos relativamente cercanos. Y han encontrado los agujeros negros de récord. Han utilizado el telescopio espacial Hubble y dos grandes observatorios en tierra: el Gemini Norte y el Keck 2 (ambos en Hawai).

Los astrónomos se plantean qué mecanismos sustentan estos monstruos cósmicos. Los agujeros negros menos masivos se alimentan atrayendo el gas de la galaxia en la que residen, pero en el caso de los mayores es posible que el proceso sea diferente, sugiere Cappellari. Un agujero negro puede crecer hasta su enorme masa por fusión de dos galaxias que contienen poco gas y acaban formando una sola de tipo esférico con el colosal agujero en el centro. Los datos de las observaciones realizadas por el equipo de McConnell se inclinan hacia este segundo mecanismo.

Fuente: elmundo.es

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